Quiénes somos

El regreso de los kaldereros a Altza

Somos simplemente Altzako Kaldereroak, impulsada por Otxoaren Ulua Danborrada Elkartea y un grupo de personas y asociaciones del barrio que comparten la misma idea: que los kaldereros vuelvan a llenar de vida las calles de Alza.

Junto con distintos colectivos del entorno, trabajamos para recuperar la fiesta a partir de 2026, respetando la tradición donostiarra y dándole un carácter cercano, popular y abierto a todo el barrio.

Antigua comparsa de caldereros en Donostia
Foto histórica de caldereros en Donostia. La tradición inspira el regreso de la comparsa a Altza.
Historia en Donostia

De las tribus nómadas a una fiesta de ciudad

Mucho antes de convertirse en comparsa, Donostia fue lugar de paso de familias nómadas y artesanos trashumantes dedicados a la reparación de cazuelas, calderos y otros utensilios de metal. Su llegada era todo un acontecimiento: traían músicas nuevas, otra manera de vestir y una forma de vida diferente, que la ciudad terminó transformando en fiesta.

La primera referencia documentada a una comparsa de caldereros en los carnavales donostiarras data de 1828, con una comparsa de “caldereros turcos”. Décadas más tarde, el 2 de febrero de 1884, día de la Candelaria, desfiló por primera vez la Comparsa de Caldereros de la Hungría, organizada por las sociedades populares Unión Artesana y La Fraternal.

Aquel año, los caldereros recorrieron las calles del Centro y la Parte Vieja entonando las melodías de Raimundo Sarriegui, con letras de Adolfo Comba. En 1886 se sumó una nueva pieza clave del repertorio: “Begi urdin bat”, con letra en euskera de Victoriano Iraola.

Comparsa histórica de caldereros en Donostia
Primeras comparsas de caldereros, ligadas al Carnaval donostiarra.
Imagen antigua de caldereros
La reina y la corte de caldereros se convierten en símbolos de la fiesta.
Altibajos y resurgimientos

Años de esplendor, parones y nuevas etapas

Entre finales del siglo XIX y mediados del XX, la fiesta vivió periodos de gran éxito y otros de casi total desaparición. Cambiaban los organizadores, las fechas y a veces la propia continuidad del desfile, pero la idea de los caldereros seguía presente en la memoria de la ciudad.

A comienzos del siglo XX, sociedades como Euskaldun Fedea, Sporti-Clay, Amistad Donostiarra, Port Arthur o Euskal Billera tomaron el relevo organizando la comparsa dentro del Carnaval. En 1923 y 1924, Euskal Billera y Gaztelupe volvieron a sacar a la calle a los caldereros, reforzando su presencia en el calendario festivo.

Sin embargo, los años 30 y 40 trajeron nuevas interrupciones. Hubo cambios de fecha por el tiempo, temporadas de parón y dificultades políticas. Aun así, en los años 50 se recuperó el desfile, se consolidó la figura de la reina de los caldereros y se incorporaron personajes como el oso y su domador.

Reina y comparsa de caldereros
La ciudad convierte la llegada de los caldereros en una fiesta urbana y popular.
Comparsa de caldereros en desfile
Nuevas sociedades populares ayudan a mantener viva la tradición.
Del siglo XX a hoy

La comparsa moderna y las sociedades populares

A partir de finales de los años 50 y sobre todo entre 1959 y 1968, la fiesta comenzó a celebrarse con mayor regularidad. Se fijó definitivamente en el primer sábado de febrero y se reforzó el papel de sociedades como Gaztelupe y Gaztelubide.

En 1972, el Centro de Atracción y Turismo, junto a diversas sociedades populares y grupos ciudadanos, impulsó un nuevo resurgimiento. Desde entonces, las comparsas de caldereros se extendieron por diferentes barrios de la ciudad y por otros pueblos de Gipuzkoa, con un fuerte carácter participativo.

Nombres como Iñaki Ibero, jefe de tribu durante décadas, o Tomás Hernández Mendizabal, vinculado a la Primitiva Comparsa de Caldereros de la Hungría 1884, forman parte de esta historia reciente, en la que se han creado comparsas infantiles, se han incorporado gigantes, se han renovado juntas directivas y se ha mantenido la música de Sarriegui como eje de la fiesta.

Comparsa moderna de caldereros
La comparsa se renueva, pero mantiene la música y el espíritu original.
Detalle de comparsa de caldereros en Donostia
Hoy participan sociedades, barrios y comparsas infantiles en diferentes puntos de la ciudad.
Fiesta viva y participativa

Una comparsa urbana, popular y diversa

La Comparsa de Caldereros es una fiesta urbana, popular y lúdica. No sigue un guion rígido y ha ido incorporando elementos nuevos con el tiempo: orquestas, grupos de danzas, comparsas infantiles y nuevas comparsas de barrio que celebran los caldereros en diferentes fechas.

Como muchas fiestas tradicionales, en sus orígenes estaba organizada principalmente “por y para hombres”. Con el tiempo, las mujeres han ido ocupando un lugar central también en esta comparsa. Hoy en día, en la mayoría de los grupos de caldereros y caldereras, las mujeres participan en igualdad: cantan, bailan, tocan instrumentos, llevan sartén y martillo y asumen papeles organizativos.

Esta evolución refleja un cambio más amplio en la sociedad donostiarra, donde la participación en fiestas y comparsas se concibe como algo compartido entre mujeres y hombres, personas jóvenes y mayores, vecinos de toda la ciudad y también de barrios como Altza.

Altza

Los kaldereros en Altza: recuperar una tradición

Sabemos que en Altza hubo comparsa de kaldereros hace años, aunque por ahora no disponemos de suficiente documentación ni fotografías para reconstruir todos los detalles. Lo que sí tenemos claro es que esta tradición existió, se perdió durante un tiempo y hoy vuelve a tener sentido recuperarla.

El objetivo de Altzako Kaldereroak es conectar la historia general de los caldereros de Donostia con la memoria específica del barrio. A medida que recopilemos nuevos datos, testimonios e imágenes, iremos ampliando esta sección para que quede reflejada también la historia de los kaldereros de Altza.

Cuando dispongamos de más información sobre los antiguos kaldereros de Altza, la añadiremos aquí y en la página de Recuerdos.